
Cuando una pyme se plantea la necesidad de centralizar sus archivos la primera opción que se suele utilizar es compartir carpetas en un disco duro, a ser posible un NAS. Uno del los inconvenientes de este sistema es que a veces necesitamos más funcionalidades que no podemos pedir a un disco duro de red. Es entonces cuando nos planteamos la posibilidad de adquirir un servidor, pero nos frena el precio y la necesaria administración del mismo. Windows Home Server es una buena solución para este tipo de empresas.
¿Dónde está la ventaja respecto a una versión de sistema operativo de servidor normal de Windows, ya sea 2003 o 2008? Pues principalmente en la administración del sistema. Es decir, al ser un producto orientado al consumidor doméstico es más sencillo de administrar que un sistema de gama profesional. Cierto que las opciones son más limitadas, pero a la vez nos permite gestionar un servidor que puede cumplir las principales funciones que requiere nuestra empresa sin necesidad de grandes conocimientos técnicos.

