
Cuando algo nos afecta a nuestros sistemas de comunicaciones y tenemos reducida la movilidad llega el momento en que nos falta capacidad de comunicación. Podemos suplirlo con el teléfono, el correo o las posibilidades que nos dan las redes sociales hoy en día, pero una parte de la comunicación es visual y necesitamos ver a nuestro interlocutor, comprobar como reacciona ante las palabras que decimos. Es el momento de utilizar la videoconferencia como solución a la movilidad reducida en los negocios.
En estos días en los que vemos como miles de vuelos son cancelados por la nube de cenizas que hay sobre el espacio aéreo europeo, podemos dar continuidad a nuestros negocios a través de la videoconferencia. Está claro que no completa del todo la cercanía del contacto personal, pero nos puede hacer reducir el número de encuentros y desplazamientos innecesarios.



