
Cuántas veces hemos llegado a una empresa y hemos visto como estaba paralizada por un problema informático. Está claro que hoy en día ya no podemos trabajar sin ordenadores en las empresas y nuestro grado de dependencia tecnológica es cada vez mayor, pero aún así debemos tener un plan B por si nos quedamos sin sistema.
Tenemos que articular la manera de poder seguir trabajando aunque tengamos un corte eléctrico que nos deje sin posibilidad de utilizar ningún sistema informático. O por lo menos tener un equipo que podamos mantener sin corriente. Cómo realizarlo y el grado de inversión que dedicará cada empresa será distinto según las necesidades de cada una de ellas.




