
Los administradores de sistemas nunca han sido bien vistos por el resto de usuarios en las empresas. Son los encargados de que todo funcione como debe o como se espera y en muchos casos tienen que decir NO. Con mayúsculas, pero rara vez la decisión es suya sino más bien de los órganos directivos de la empresa. Aún así la imagen es que los administradores de sistemas son los ogros que no dejan progresar a la empresa, sin evolucionar a la nube, limitando los recursos de los usuarios y su productividad.
En parte la imagen sería un poco como el usuario celoso de sus competencias que quiere mantener bajo control todos los sistemas de la empresa, y para ello limita el acceso a Internet, puertos USB de los equipos, no deja que utilicemos teléfonos móviles o portátiles privados para temas laborales o no quiere ni hablar de utilizar la nube. Por supuesto trabaja menos que nadie y se pasa el día navegando por Internet.





Cuando hablamos de software a medida o incluso de software parametrizado para nuestra empresa siempre hay algo que no funciona como debería. Nosotros ya hemos pagado la factura e incluso tal vez un mantenimiento y cuando consultamos, ¿por qué no funciona determinada acción? es cuando nos encontramos con respuestas del tipo, “uff, es que esa parte no la hemos implementado porque puede dar problemas” Y es que esta respuesta que está siendo más frecuente de lo habitual me hace preguntarme si ¿es posible comprar un buen programa de software?
Cuando una empresa nace y comienza a informatizarse es muy importante definir los flujos de comunicación e ir fijando las pautas del tratamiento de la información en la empresa. La gestión de la información en la empresa puede ser un gran obstáculo en el crecimiento de nuestra empresa. En la penúltima empresa en la que estuve trabajando una de las responsables de un departamento fijó el flujo de seguridad de los documentos creando una copia de seguridad de todos sus documentos en el servidor, otra en su ordenador y otra en otro ordenador distinto además de varias copias en papel. 

