
Bueno, planteada la situación en la entrada anterior vamos a ver cuál es el software que necesitamos y a elegir entre las opciones que nos ofrece el mercado. Vamos a citar productos concretos, lo que no quiere decir que sean mejores o peores que otros, la intención es facilitar el tema de poner un precio real, más que decir“elige éste”. Lo importante son las ventajas o inconvenientes que tiene cada modelo en el caso concreto que nos ocupa.
Cuatro son los ámbitos que vamos a valorar: los sistemas operativos, el software ofimático, el software de gestión integral y el antivirus que utilizaremos. La idea, más que apretar costes, es encontrar dentro de lo posible un equilibrio entre funcionalidad, coste y facilidad de uso y mantenimiento. Priorizar el precio sobre los otros factores (que no descuidarlo) es tirar el dinero a la basura.



