
Hoy día en la empresa es prácticamente imposible prescindir de Internet. La red de redes tiene muchos beneficios pero también es una puerta abierta a miles de personas que por negocio o por demostrar su habilidad intentan acceder a nuestros sistemas.
Uno de los modos de intentar acceder a nuestra red local es aprovechar errores de diseño de los navegadores web. Todo software es vulnerable y necesita ser actualizado continuamente, pero mientras llega esa actualización estamos indefensos a posibles ataques.
A quien no le ha llegado el típico correo de pincha aquí para ver un video y al hacer click ha sido redirigido a una web peligrosa. Por ello debemos de informar al empleado de los peligros que puede tener Internet y si es necesario, filtrar el acceso que este tiene a la red.
Para intentar paliar este problema, existe un tipo de software llamado de “filtrado de URL”, que puede funcionar como una aplicación independiente o venir incluido con un software de antivirus. Este tipo de software se basa en una base de datos de webs, actualizada continuamente y organizada por categorías a las que concederemos acceso o no por usuario y podremos generar informes detallados.

