
Pensamos en nuestra web de empresa para que se visualice bien tal y como nosotros estamos acostumbrados a verla. Desde un portátil, desde nuestra pantalla del equipo de sobremesa, pero también desde ultraportátiles o tabletas digitales con pantallas de menos de diez pulgadas y por supuesto no podemos olvidarnos de los teléfonos móviles, que cada vez representan un segmento mayor en el tráfico web. Por eso debemos preguntarnos si nuestra web está preparada para las visitas desde todo tipo de equipos.
Porque al final tenemos que llegar a un consenso, entre lo que ofrecemos para un usuario con pantalla de 24” conectada a su equipo de sobremesa y a la vez un usuario que accede desde una tableta táctil con pantalla de 7”. Y en ambos casos el reto es lograr que la experiencia sea satisfactoria. Lo recomendable es crear la web para una resolución de pantalla media, o buscar que se adapte de forma dinámica al tamaño de la ventana del navegador, aunque esto claro está tiene que estar acotado por unos valores máximos y mínimos que no distorsionen el diseño y contenido de la misma.










