
Si hay un periférico universal en las empresas este son sin dudas las impresoras. La gama que tenemos a nuestra disposición a la hora de elegir es inmensa. Dependiendo del coste de la impresora que hayamos elegido para nuestra empresa en muchos casos no saldrá rentable reparar la impresora ante un fallo.
Y estamos hablando de un fallo o algo más que exija el desmontaje de la impresora, efectuar un diagnóstico y en caso necesario sustituir pieza. Otra cuestión son consumibles, que más allá del tóner o el cartucho de tinta necesitamos sustituir periódicamente. En muchos casos el tambor de impresión o el kit de mantenimiento son consumibles que tenemos que sustituir al pasar determinado número de copias. Dependiendo de su coste y los años que tenga la impresora puede ser más rentable su renovación.






