
Cada cierto tiempo renovamos los equipos, cambiamos de ordenador, o simplemente tenemos que sustituir el disco duro por un problema físico o volver a reinstalarlo, por un problema lógico con el sistema. Es aquí cuando nos acordamos de la copia de seguridad de nuestros datos. Pero una migración no consiste sólo en copiar los datos.
Lo que necesitamos es seguir trabajando igual, con todas las aplicaciones y programas que teníamos acceso. Y esto muchas veces no se consigue por falta de planificación. Tenemos que estructurar bien el cambio que será más o menos sencillo dependiendo de los cambios introducidos. Si es el mismo equipo y tenemos una copia clonada con todas las aplicaciones que debe tener el sistema no hay problema. Se instala y todo queda igual.










