Mi primera colaboración con este blog fue para reseñar un estudio sobre el uso de nuevas tecnologías en el comercio minorista que ya indicaba que casi la mitad de las empresas del sector no disponen aún de acceso a internet, y además otros informes reseñados por compañeros han ido indicando cuál es la situación de la pyme española respecto al desarrollo informático. Por lo tanto somos plenamente conscientes de la situación real y no vivimos en una nube 2.0 ni nos lanzamos a comentar aplicaciones poco útiles sólo porque sean la última moda. Y es porqué estamos informados.
Sin embargo hay quien afirma, refiriéndose a las redes sociales y en especial a Twitter: “La mayoría son recurrentes en el concepto y sin unos objetivos claros. No sé usar la mayoría y creo que voy a tardar en aprender.” Es decir: no sé usarlo, pero lo critico. Así aseguraba nuestro compañero Remo en el blog Pymes y Autónomos, dejando además la duda en el aire: “La verdad que me gustaría que alguien me explicase claramente cuál es el valor añadido que se puede conseguir con estas aplicaciones a nivel empresarial (...)”
Nos toca recoger el guante y dar cumplida respuesta.




