
Tener bajo control los puertos USB en las empresas es cada vez una cuestión más importante, pero tanto como esta opción lo que debemos hacer también es tener controladas las memorias USB con permisos para conectarse en los equipos de nuestra empresa. Porque al final lo que conseguimos es que las memorias de uso particular se utilicen para fines laborales y esto es un error. Por no hablar de las pérdidas de memorias USB con información crítica que siguen a la orden del día.
A mi juicio son dos los aspectos que se deben cuidad en extremo con este tipo de dispositivos. El primero es la seguridad de los sistemas, o dicho de otra manera, que las memorias USB no contengan virus. En empresas en las que no existía más que un control verbal sobre estos dispositivos, es decir, se había explicado que no se podían utilizar memorias personales, pero quedaba como un mensaje que se llevaba el viento, porque todo el mundo las utilizaba sin ningún control ni cuidado.










