
Ayer salió la noticia de la presentación por parte de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) y la Federación Española de Comercio Electrónico y Marketing Directo (FECEMD) de un nuevo fichero de exclusión publicitaria para evitar las comunicaciones comerciales no deseadas, también conocido como lista Robinson. Algunos medios generalistas han publicado la noticias dando a entender que sería un medio para dejar de recibir las molestas comunicaciones no deseadas y frenar el spam. Pero la verdad es que pensar en la utopía de las listas Robinson para frenar el spam es muy ingenuo.
Este fichero ya existía de facto, pero sólo era efectivo para el correo postal. Ahora abren las puertas, o más bien las cierran, a las comunicaciones por SMS, MMS, llamadas telefónicas y correo electrónico, en otras palabras incorporan el fichero al mundo digital del siglo XXI. Esto ha dado lugar a que muchos piensen que esta es una forma efectiva de frenar el spam del correo electrónico, cuando los correos que pueden inundar nuestro buzón provienen de empresas que desde luego no se atienen a las reglas y saben perfectamente que su actividad es ilegal. Por lo tanto, que estés inscrito o no en estas listas les es totalmente indiferente, por decirlo de una manera suave.

