
Cuando hablamos de aplicaciones ofimáticas nos vienen a la cabeza, al menos a mí, dos de ellas: Microsoft Office y OpenOffice. Ambas comparten una aproximación similar en cuanto a su forma de ver este tipo de programas, pero no está de más tener a mano una alternativa diferente si queremos probar con otro punto de vista. iWork, la suite ofimática de Apple nos ofrece precisamente esto.
Hasta el momento, el enfoque de este grupo de programas era más doméstico que profesional, pero entre las novedades incluidas en la versión anterior y las que incorpora la recién lanzada empieza a ser una elección a considerar si nos movemos en un entorno empresarial. La suite está compuesta por tres aplicaciones: un procesador de textos, una hoja de cálculo y un programa para realizar presentaciones.

