
La comunicación en el ámbito interno de la empresa es fundamental para asegurar la eficacia en la misma. El correo electrónico es la herramienta de comunicación más utilizada a nivel corporativo. Pero la combinación de ambas no siempre es tan eficaz como debiera por varios motivos. Por eso creo que las empresas deben luchar para mejorar la comunicación interna sin la ayuda del correo electrónico.
Porque muchas veces el correo se usa como para incluir el memorando con las directrices a seguir durante el primer trimestre de año para seguir por toda la compañía. Si la empresa es medianamente grande se limitan las posibilidades de debate, no es cuestión de que cada empleado vaya contestando el correo generando un “nivel de ruido” que puede ser muy grande y contraproducente. Si es pequeña el debate a través del correo puede ser muy extenso, posible y fácil de seguir, pero ineficaz para su seguimiento.









