Cuando se presenta una aplicación de este tipo largamente demandada por los usuarios y tiene alguna pega nos quedamos con un sabor agridulce. En el caso del push para Gmail de Google Sync que nos ha dejado con una especie de “coitus interuptus” sin que acabe de convencer a todo el mundo. Por eso quiero hablar de los problemas del push para Gmail en el iPhone.
Aunque tal vez debería hablar en singular, puesto que la principal pega que le ponen los usuarios al nuevo servicio disponible es el consumo de batería que aumenta de forma considerable. Si estamos hablando de un servicio que sobre todo usarán aquellos que hacen un uso intensivo del correo y reciben muchos correos al día, pues entonces que les hace un flaco favor si la batería se viene abajo con mayor rapidez.





