
Después de ver los conceptos básicos para ahorrar en el gasto eléctrico de nuestros equipos informáticos vamos a considerar que hardware nos puede ayudar en esta tarea, es decir, elegir entre unos componentes u otros en función de su eficiencia energética y en base a ello conseguir una reducción de nuestra factura eléctrica.
Durante el año 2008 aparecieron una nueva serie de procesadores de Intel que prometían un consumo muy bajo a cambio de una potencia contenida. La serie de procesadores Intel Atom en principio estaba pensada para los ultraportátiles de bajo coste, pero su éxito les ha llevado a llevar este procesador a todo tipo de dipositivos, desde un sobremesa común como a otros más compactos y centrados en el diseño. Al producir menos calor, se pueden eliminar ventiladores y ajustar más el tamaño de los sobremesa, pudiendo quedar integrados detrás de la pantalla o ocupar el tamaño de un disco duro externo.




