
Los administradores de sistemas nunca han sido bien vistos por el resto de usuarios en las empresas. Son los encargados de que todo funcione como debe o como se espera y en muchos casos tienen que decir NO. Con mayúsculas, pero rara vez la decisión es suya sino más bien de los órganos directivos de la empresa. Aún así la imagen es que los administradores de sistemas son los ogros que no dejan progresar a la empresa, sin evolucionar a la nube, limitando los recursos de los usuarios y su productividad.
En parte la imagen sería un poco como el usuario celoso de sus competencias que quiere mantener bajo control todos los sistemas de la empresa, y para ello limita el acceso a Internet, puertos USB de los equipos, no deja que utilicemos teléfonos móviles o portátiles privados para temas laborales o no quiere ni hablar de utilizar la nube. Por supuesto trabaja menos que nadie y se pasa el día navegando por Internet.








