Con muchas empresas más centradas en sobrevivir a la crisis que en otras perspectivas lo cierto es que tengo la sensación de que la empresa ve la tecnología como un gasto, no como una inversión. Si algo he aprendido a lo largo de los años es que no todas las soluciones son igual de válidas para las empresas.
Acertar en la elección de la solución que se va a implantar en nuestra empresa es clave, y esto es aplicable desde el sistema operativo que montamos en los equipos de sobremesa, hasta el switch que nos gestiona la LAN pasando por la solución de movilidad que hemos adoptado o la solución de ERP que nos han recomendado. Al final el objetivo es siempre el mismo. Proporcionar las herramientas necesarias a los empleados de la empresa para que sean lo más productivos posible.









