
Es lógico que con la actual situación económica las empresas necesiten renovar menos sus equipos informáticos. La reducción de personal en muchos casos deja puestos libres que se utilizan para potenciar otros equipos o sólo se renuevan si es imprescindible. Por eso a nadie sorprende ver como el mercado de los equipos de sobremesa retrocede en 2011 en Europa mientras que en Estados Unidos crece ligeramente.
Si además a esto unimos que en el último trimestre el precio de los discos duros se ha elevado de forma exponencial y hay dificultades en su suministro el resultado es que tenemos un final de año donde no existen grandes ofertas y la mayoría de las empresas prefieren esperar para adquirir nuevos equipos con un descenso del 7,2% en 2011.










