
Una de las cuestiones que siempre se ha tratado de controlar en las empresas son los costes de impresión. Hasta hace poco el control se limitaba a la impresión en color, pero poco a poco se va extendiendo hasta tratar de optimizar los costes de impresión de documentos. Una forma muy sencilla de hacerlo es a través de los buzones de impresión, un paso adelante en la gestión de la impresión en red.
La mecánica es sencilla y básicamente se trata de que un usuario manda a la impresora de red, la impresora cuyos costes por páginas son más baratos, distintos documentos y cuando se levanta a recogerlos es cuando introduce su código personal que le permite recoger de una tacada todos los documentos enviados. Mientras tanto los documentos han quedado almacenados y no se mezclan en la bandeja de salida con los enviados por otros usuarios.






