
El correo electrónico es para la gran mayoría de las empresas una herramienta básica, de la que depende en gran medida la productividad de cada empleado en nuestra empresa. Por eso creo que es imposible acabar con el correo electrónico en la empresa, puesto que existe una cultura muy arraigada ya en su uso para los empleados.
Si asumimos que el principal uso del correo electrónico en la mayoría de las organizaciones y empresas se produce para comunicarnos y en muchos casos compartir archivos podemos buscar soluciones que nos ayuden a ser más eficaces. Lo primero que debemos evaluar en nuestra empresa es qué porcentaje de correos tenemos en un ámbito interno y cuáles con empresas o proveedores.




