
En muchas empresas la compra de equipos informáticos se realiza pensando en un equipo multipropósito que en ocasiones ya viene corto de prestaciones cuando son nuevos. Equipos con Windows XP y 256 MB de RAM son habituales en muchas empresas. Esto, en mi opinión, es un error. Las empresas deben buscar equipos informáticos para mejorar la productividad.
No se trata de sobredimensionar los equipos, invirtiendo en cuestiones que no van a utilizar como tarjetas gráficas potentes o discos duros de gran capacidad, pero si es cierto que en muchos casos nos movemos en el límite de la usabilidad en la elección de equipos con procesadores y memorias limitados. Esta elección marca el modo de trabajar de los usuarios con los equipos informáticos.

