
Una de las cuestiones con las que frecuentemente me he encontrado en muchas empresas es el uso de una contraseña que permite ciertos privilegios sobre el resto de las cuentas de usuario que es utilizada por varios usuarios más. Es una cuestión de sentido común no prestar las contraseñas de acceso en la empresa.
Al igual que no prestamos nuestro pin de la tarjeta de crédito, aunque sólo sea para una consulta, no debemos prestar nuestro usuario y contraseña bajo ningún concepto a otros compañeros en la empresa. Además esto puede generar problemas a la hora revisar los resultados de auditorías, revisión de accesos a distintos equipos, etc.



