
El correo electrónico es una herramienta en las empresas pero su popularidad y extensión lo hacen ser una de las fuentes más utilizados por los ciberdelincuentes. Según un reciente estudio llevado a cabo por GData, el ochenta por ciento del tráfico de email es spam, que a través de enlaces llevan a los usuarios hacia webs maliciosas.
Aunque lo cierto es que los sistemas antispam funcionan de manera que la mayoría de ellos no los recibe el usuario y por lo tanto la amenaza puede parecer menor de lo que es. En el cuarto trimestre de 2010, una media del 83% de todo el tráfico del correo electrónico en el mundo era spam, lo que equivale a unos 142.000 millones de correos electrónicos no deseados al día.



