
Ya comentamos hace un par de semana como el resultado de las inundaciones en Tailandia había hecho que el precio de los discos duros tradicionales se disparara hasta en un 50%. Pues el desastre que han supuesto no remite y lo cierto es que al final el precio se está disparando hasta en un 180% más. Por eso cabe preguntarse si ha llegado el momento de los discos SSD en la empresa.
La falta de discos duros almacenado ha provocado que su precio se dispare, lo que al final nos lleva a que el diferencia de precio por GB que pagamos en un disco convencional y un disco SSD se reduzca. Los discos de memoria sólida nos facilitan una velocidad de lectura y de escritura que elimina el cuello de botella que supone para muchos equipos en el acceso a los datos y ejecución de programas.










