
La crisis económica tiene múltiples caras y afecta de muchas maneras a las empresas. Una de ellas es la merma de sus presupuestos para el departamento de informático, lo que impide adaptar los sistemas a las necesidades actuales de la empresa. De esta forma muchas empresas tienen la sensación de estar prisioneras de su ERP.
Porque los ERP (Enterprise Resource Planning) son uno de los programas con los que la empresa está menos conforme. En el mejor de los casos, el programa se renovó justo antes de la llegada de la crisis, pongamos en el 2008, pero de entonces a esta parte han pasado cinco años y nuestra empresa ha cambiado.
De esta forma estamos trabajando con una herramienta rígida, complicado de cambiar, que ya no responde de forma adecuada a las necesidades actuales de nuestra empresa. Y lo peor de todo es que no tenemos recursos para buscar una nueva herramienta. En estos casos se pueden buscar algunas soluciones intermedias:
Puede parecer que cinco años no es tanto tiempo, pero si volvemos la vista atrás, lo cierto es que seguro que tu empresa ha cambiado mucho. Ha cambiado seguro en la forma de trabajar, en los productos o servicios que vende, etc. Todos nos hemos tenido que adaptar a la crisis, todos menos el ERP que permanece inalterable.
En Tecnología Pyme | Qué podemos hacer con nuestro ERP tras migrar de sistema operativo
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