
Normalmente cuando vamos a comprar un ordenador esta ya viene con el sistema operativo instalado y su correspondiente licencia OEM de las que ya hablaremos en otro momento. Sin embargo muchas empresas prefieren optar por ordenadores sin sistema operativo instalado por distintos motivos. El problema es que no suelen abundar en grandes distribuidores.
Con ello las empresas más pequeñas pierden la capacidad de acceder a determinadas ofertas, puesto que en otros distribuidores las ofertas, a primera vista, no son tan buenas como pueden hacerlas grandes cadenas de distribución. Además tampoco podemos acceder a equipos de marcas de reconocido prestigio cuyos productos, salvo excepciones, suelen tener ya la licencia preinstalada.
Una empresa puede preferir equipos sin el sistema operativo instalado por varios motivos:
En ambos casos conseguir un equipo sin sistema operativo puede suponer un ahorro de recursos, puesto que buscaremos equipos que no incluyan en su coste este concepto. Además, en algunos casos las empresas quieren uniformidad en sus sistemas, y cuando todos los equipos tiene sistema operativo Windows XP y a la hora de comprar un equipo nuevo ya sólo lo venden con Windows Vista.
Si no disponen de licencias corporativas tendrán que optar por un dowgrade y bajar de Vista a Xp pagando un extra. Por eso muchas empresas optan más por licencias corporativas para instalar en cualquier tipo de equipo que por los equipos ya preinstalados con licencias OEM, que además tienen un grado de limitación importante respecto a las ampliaciones de hardware de los equipos.
En Tecnología Pyme | Pagar por un sistema operativo que no vamos a usar