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La empresa tiene que asumir la madurez tecnológica de sus trabajadores


Las empresas siempre han tenido una visión paternalista sobre el uso de la tecnología que podrían realizar sus empleados. Les dicen que tecnología pueden utilizar, cómo utilizarla, dónde pueden acceder, etc. Esto en un momento donde las empresas eran punteras en tecnologías puede tener su lógica. El empleado llega a la empresa y muchas veces era su primer contacto con un ordenador. Pero hoy en día no es así y la empresa tiene que asumir la madurez tecnológica de sus trabajadores.

Y más en una situación económica como la actual, donde los recursos en las empresas no sobran. Y la tecnología no es ajena a dichas limitaciones. Lo mismo que se pide a los empleados de las organizaciones un plus de compromiso, una mayor responsabilidad, mejoras de la productividad, etc. se debe pedir en el uso de la tecnología.

Todos sabemos qué debemos y qué no debemos hacer en la empresa


Por mucho que un padre a su hijo llega un momento en el que tiene que soltarle de la mano para cruzar la carretera. Esta sobreprotección no le beneficia. Lo mismo ocurre con los usuarios en las empresas. En su mayor parte son plenamente conscientes de dónde pueden y no pueden entrar en Internet, para qué deben usar el ordenador y que no deben utilizar memorias USB personales en los equipos.

Creo que se ha alcanzado un grado de madurez tecnológica donde la empresa no debería gastar más recursos en tutelar el uso de la tecnología por parte de los empleados, sino dedicar todos sus esfuerzos a intentar conseguir la mayor productividad posible con dichas herramientas.

Pero no se trata sólo de cómo usar la tecnología en la empresa, sino también que tecnología podemos usar. Fenómenos como el BYOD (Bring Your Own Device) no son bien vistas con buenos ojos por muchas empresas. La pérdida del control absoluto, o del falso control, que hasta ahora se ha ejercido en muchas empresas es lo que más preocupa. Y muchos departamentos de sistemas no están dispuestos a cederlo.

Pérdida del control absoluto

La formación siempre como refuerzo para logar la eficacia


Lo cierto es que en las empresas en las que se implantan estas dinámicas resultan muy eficaces. Siempre podemos tener empleados que no alcanzan el nivel tecnológico medio, pero en estos casos la formación es básica. Igual que se ofrece formación al empleado sobre el manejo y uso de las herramientas, la seguridad y los posibles problemas que pueden surgir se tratan poco.

Unas pequeñas charlas pueden servir para concienciar de las buenas prácticas que los empleados deben tener en el uso de la tecnología. Además, para aquellos que tengan mayores necesidades se pueden organizar formaciones individualizadas, que refuercen los conocimientos sobre distintos aspectos de seguridad en las empresas, pero también del uso eficaz de la tecnología.

Muchos de los problemas que tienen en las empresas, tanto a nivel de seguridad, como a nivel de productividad se podrían subsanar si se diese una formación adecuada a los trabajadores. Se asume muchas veces unos conocimientos que no necesariamente tienen. Aplicaciones tan extendidas como el correo electrónico no llegan a saber como se usan de forma correcta, a pesar de llevar ya décadas implantadas en las empresas.

No es la primera vez que me han preguntado por qué un correo electrónico que le ha enviado al compañero de la mesa de al lado no lo ha recibido. Y entonces explicas que la comunicación no es directa, que tiene que pasar por el servidor de correo de la empresa que está en otra sede, que además tienen configurado un cliente de correo que busca nuevos mensajes cada 10 minutos, etc. Y te das cuenta que en este caso falta formación. Y esto no se soluciona invirtiendo en herramientas de control.

En Tecnología Pyme | Ahorrar en la seguridad en la empresa
Imagen | Leonardo Rizzi | .faramarz

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