
Cuando tenemos que resolver un problema o como le gusta decir a los servicios técnicos, incidencia, muchas veces optamos por buscar la resolución de forma rápida e intentar volver a la normalidad lo antes posible. En el caso de los servicios técnicos de las empresas en su diagnóstico de averías es mejor tomarse diez minutos más para asegurarnos de que no erramos en nuestro criterio.
Muchas veces puede más el deseo de solucionar el problema con rapidez y se trabaja contrareloj. En este caso conviene más asegurarnos, hacer ese par de pruebas extras, para descartar esos problemas extraños, que pasan una de cada 100 veces pero que nos pueden llevar a perder mucho tiempo en la resolución del problema.
Debemos tener en cuenta que el diagnóstico no es más que la fase inicial del problema, la punta del iceberg, pero que nos hará tomar un camino u otro en el caso de la resolución de un problema técnico. Si fallamos en el mismo tendremos que volver a empezar con la consiguiente pérdida de tiempo, de productividad si tenemos el sistema parado y por lo tanto de dinero para nuestra empresa.
Cada día pasa. Cada día las pymes se enfrentan a pequeños problemas que tienen que ser correctamente diagnosticados para su resolución. Más grave y más cuidadosos hay que ser en el caso de que necesitemos adquirir algún componente de sustitución. En este caso conviene no errar en el diagnóstico, puesto que además de la pérdida de tiempo tendremos un problema al haber comprado un componente que no nos soluciona el problema.
Afinar el proceso de diagnóstico de problemas será muy beneficioso para nuestra empresa, muy beneficioso para nuestros clientes y nuestra imagen saldrá reforzada. Siempre es complicado diagnosticar algunos problemas, pero que no quede por quedarnos con la primera impresión y no realizar ese par de pruebas extras que nos confirmarán prácticamente seguro nuestro diagnóstico.
En Tecnología Pyme | Claves para elegir un servicio técnico
Imagen | indigoprime

Comentarios
El problema es que a veces es más caro hacer esas pruebas adicionales que probar con un par de componentes. Con la informática este es el problema, un técnico cualquiera nos cobra entre 50€ y 60€ la hora como término medio y un par de pruebas más pueden llegar a suponer varias horas más de trabajo, dependiendo de las pruebas por supuesto, lo que al final supone un gasto mayor que el método de ensayo-error comprando un par de componentes.
Con otro tipo de sistemas más caros o más grandes no suele haber problema para la devolución de piezas.
No siempre es bueno realizar una batería de pruebas cuando existe una probabilidad alta de acierto, sobre todo para el cliente, que al final es el que paga.
Un problema habitual motivado por las prisas es no documentar de forma suficiente estos problemas y sus soluciones. Coincido con el comentario anterior que a menudo, las pruebas adicionales suponen un sobrecoste importante, pero desconfío de las soluciones "mágicas" o aquellas que sin saber bien porqué, se solucionan cambiando algún componente.
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