
Tenemos la sensación de que si queremos tener una mejor productividad en la empresa tenemos que invertir en nuevos equipos informáticos, más potentes, más rápidos, pero también teléfonos móviles con acceso a Internet o aplicaciones más ágiles. Pero lo cierto es que la productividad no se mejora sólo con inversión en tecnología.
Creo que las empresas primero deberían hacer un esfuerzo en mejorar aquello que sus trabajadores y directivos hacen mal. En ¿qué aplicaciones están perdiendo más tiempo que sería más productivo en otras tareas? Lo hemos hablado más de una vez, aplicaciones como el correo electrónico acaban por devorar nuestro tiempo si no las utilizamos de forma correcta.








